sábado, 21 de abril de 2012

Usando la tecnología en taller IV

Este ciclo escolar, sigo teniendo el gran gusto de trabajar en taller IV, el grupo de educación especial del colegio Christa McAuliffe Montessori.
Tengo la suerte, al ser un grupo pequeño, de poder dar educación personalizada. También cuento con la confianza y apoyo de la directora para poder ser creativa y libre (con la responsabilidad correspondiente) en mi labor docente . Claro, siguiendo directrices SEP (Acuerdo 592) educación por competencias:

-Manejo de información.
-Solución de conflictos.
-Participación de la vida en sociedad.
-Convivencia.
-Aprendizaje permanente.

Estoy aprendiendo sobre el uso de TIC en educación y se aprende haciendo...  Principalmente para poder estar a tono con la época en la que viven mis alumnos. Y no sólo eso, también, la época en la que vivirán.
¡Son niños digitales! Y tienen el acceso a educarse todo el tiempo y en cualquier lugar. Usando un "smartphone", ipad, computadora, etc. La educación está en todos lados si así lo queremos ver.

Estamos utilizando:
Pizarra digital.
Correo electrónico.
Documentos compartidos de google para hacer tareas y para hacer el proyecto de final del bimestre sobre autoconocimiento: "Mi álbum".
Realizamos una historieta con el "smartphone".

Además de que están disfrutando la experiencia, están aprendiendo. 

Más allá del uso de la tecnología o no, sigo pensando que es fundamental educar a la persona, diseñar un traje a la medida, tomar en cuenta que es un ser único e irrepetible. Darnos el tiempo de conocerlo, respetarlo y entonces a trabajar juntos para ayudarlo a ser la mejor versión de sí mismo.
(Información y formación).

Nota: utilizamos muchos otros recursos además de nuestros primeros pasos en tecnología.

Sigo trabajando....

miércoles, 15 de junio de 2011

En la recta final del ciclo escolar...

Algunas reflexiones de este año de trabajo como "guía" de niños con capacidades diferentes. ¿Qué me deja la convivencia diaria con mis alumnos?
- La capacidad de asombro y valoración de las actividades diarias: cada pequeño gran logro les cuesta sudor y mucho trabajo. ¡Vale oro!
- La certeza de que cada niño es diferente: la educación no puede ser de otra manera que no sea personalizada para realmente cumplir su objetivo.
- Orgullo profesional: al darme cuenta que soy un grano de arena que hace una diferencia en el aprendizaje de mis alumnos.
- Valorar el trabajo en equipo: en toda actividad es básico, pero en el caso de pequeños con capacidades diferentes, es indispensable que familia, terapeutas y escuela caminemos en la misma dirección teniendo comunicación constante.
- La virtud de la perseverancia: todos los días dar el mayor esfuerzo.
- Darme cuenta que en educación todos tenemos mucho que aprender y que en todo momento y de todas las personas se aprende algo. Hay que tener entrenados los sentidos para aprovechar las oportunidades que se nos presentan todos los días.
- La importancia de estar atenta al talento de cada pequeño.
- Entusiasmo para seguir en este camino.
... y me quedo corta.